enloquecía su mente: ¡todos deben ser liberados!
Es 1942, el tercer Reich está en su apogeo y la furia entre las naciones arde más que nunca, a
pesar del frío invierno. Los aliados han ganado muchas batallas, pero el fin de la guerra dista
mucho de ser alcanzado; el corazón salvaje de valientes hombres late con ímpetu hasta que el
fusil enemigo lo atraviesa y acaba su palpitar infinito.




